EYEBROWS, THE THICKER THE BETTER
Como en la vida todo es pasajero, con las modas ocurre lo mismo, y en el caso de las cejas no es diferente. Tras años en la sombra, las cejas naturales han vuelto, y me atrevo a decir que esta tendencia durará un tiempo largo.
En los años 30, bajo la influencia de la actriz Marlene Dietrich, se impuso la moda de depilar la ceja completa y dibujar con lápiz una delgada línea sobre los ojos. El vello se eliminaba y éste no volvía a crecer, haciendo obligado el tener que pintarlas siempre.
Tras largos años de hegemonía de la ceja delgada, en los años 80 volvieron a llevarse las pobladas, anchas y sin apenas cuidados, manteniéndose hasta principios de los 90.
Entrada la década de los 90, las cejas finas volvieron a arrasar y con ellas, las horas de pinzas frente al espejo eliminando, vello a vello, el exceso de volumen.
Ahora las cejas gruesas están muy de moda, más que gruesas yo diría “naturales”. Yo soy de la opinión que cuanto más natural sea una mujer más guapa está, y estoy muy a favor de seguirla, recuperando la personalidad de la mujer, consiguiendo una cara mucho más expresiva e incluso desafiando el mito de que las cejas finas hacen el ojo más grande.
Hemos visto en las pasarelas varios diseñadores, como Balmain y Alexander Wang, que han resaltado las cejas, haciéndolas una parte importante del desfile.
Prueba a dejarlas más naturales, déjalas crecer y peinalas hacia arriba, recortando los pelos que sobresalgan. Si no te crecen o no tienes la suerte de tener una forma bonita al natural, puedes pintarlas, ojo! cuando digo pintarlas me refiero a usar la almohadilla con la que aplicas la sombra para darle definición, con lápiz se puede hacer también pero requiere una mayor habilidad, con el peligro de que no quede natural. El grosor debe ser trabajado y alineado, en equilibrio con la forma de la cara.
Qué, te animas a esta tendencia?
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